La Fuente Pública de Terque se construyó en 1838, añadiéndose en 1859 un lavadero.
Está formado por una nave cubierta con una techumbre de madera y cañas, soportada por pilares de obra. El agua corría en el centro, camino del rio situado a escasos metros.
Casi todo el lavado de la ropa se hacía en la fuente. La ropa se llevaba en espuertas de esparto, zafas o en cubos. Se lavaba de rodillas sobre cojines de farfollas, sobre las propias losas de piedra, aunque las mas privilegiadas tenían sus tablas de lavar.
Las dos primeras losas por donde entraba el agua, eran para aclarar la ropa ya lavada y las últimas del fondo para la ropa de los enfermos, sobre todo los contagiosos. Las primeras losas eran las preferidas y las que se tenían por más curiosas se peleaban por ellas.