Edificio de dos plantas, data de principios del siglo XX.
Al interior con una patio cubierto con galería, en torno a la cual se distribuyen las habitaciones y al fondo del patio, tras una triple arquería, la caja de escaleras con decoración en estuco a base de elementos florales, pinturas, artesonados y hierro en barandillas y antepechos.
Al exterior la decoración se centra en la separación de plantas, el enmarque de esquinas, recercado de vanos, rejas, cornisa y el antepecho de la terraza con los caballitos de mar o grifos que dan nombre al edificio.
Esta vivienda es uno de los ejemplos de lo que hoy conocemos como vivienda histórica de la burguesía local, enriquecida con la producción y venta de la uva. En este caso, Juan Cantón, conocido exportador, cuyas iniciales aparecen en el exterior de la vivienda, en un claro signo de ostentación social.